martes, 19 de abril de 2011

Del trigo limpio y aireado



Yo siempre digo que no hay males tan mayores que las ansias de cambiar sin mirar primero las consecuencias, es decir, sin analizar las cosas y sin hacer un estudio previo de lo venidero. Por eso, cuando se sucedieron las cadenas de atentados de Al-Qaeda en Madrid, justo en la jornada de reflexión, cuando el 14 o el 15 de marzo, ya ni me acuerdo, teníamos que ir a votar, sopesé bastante la idea del cambio de gobierno. Yo no conocía a ese tal Rodríguez Zapatero, no sabía qué planteaba y ni siquiera conocía quiénes le acompañarían. Sólo supe que orquestaron una oleada de sms en contra del gobierno y concentraciones frente a sedes políticas y no me gustó. Y como no me gustó no lo voté, por desconocimiento, me agarré al refrán que dice: "Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer".

Ahora en Castilla La Mancha y para esta misma región, pues si os cuento la verdad de lo que pienso ahora, no sé si estaría en total seguridad de que Cospedal sea una genial candidata, no por ella, sino por su compañía, que me parece a mí que no es trigo limpio, después de leer ciertas informaciones sobre su persona en los periódicos digitales como éste. Sinceramente, ese currículum sin poner el huevo en ningún sitio, relacionado con la caída de CCM lo mismo que Moltó, sancionado por la CNMV por una infracción grave, habiendo fenecido Metrovacesa con él, y también Barni, me parece a mí que no es trigo de buena calidad. No dudo que Cospedal sea una gentil señora pero leyendo toda la vida profesional del "barnicioso", creo que ha elegido mal. Éste no cuenta con nuestra confianza, y siempre, hay alguno que no toca. Espero que Cospedal, si gana, mantenga al margen al marido, sería muy inteligente por su parte, porque todo lo que este hombre toca, fenece.